Ensayos
Procesamos su muestra real en nuestra planta piloto y le entregamos el polvo obtenido junto con los datos medidos para dimensionar el equipo industrial. Sin suposiciones y sin sorpresas en la puesta en marcha.
La cantidad de muestra y el tiempo de ensayo dependen del producto y del proceso.
La planta piloto reproduce el proceso completo, de la reacción al envasado, con los mismos principios del equipo industrial.
La planta piloto cubre la línea completa, de la reacción al envasado, y no solamente el secado. Eso permite reproducir el proceso entero y no una etapa aislada.
Preparación, reacción y homogeneización del producto antes del secado, con las mismas variables que después se llevan a planta.
Atomización de líquidos, suspensiones y barbotinas para obtener polvo de granulometría controlada.
Secado por corriente de aire caliente, para productos en bandeja o en lecho, y para comparar contra el secado por atomización.
Para sólidos granulados y productos que necesitan tiempo de residencia largo.
Deshidratación por caída brusca de presión: expande la estructura del producto y cambia su textura, su rehidratación y su aspecto final.
Granuladores para productos que exigen estándares de industria farmacéutica en el manejo y en la terminación.
El producto terminado se envasa igual que en planta, para evaluar cómo se comporta el polvo en el envase.
Análisis microbiológicos sobre el producto ensayado, decisivos en alimentos y en productos de uso farmacéutico.
Humedad, densidad aparente, granulometría, solubilidad y color, medidos sobre el polvo que sale del ensayo.
Qué producto es, qué polvo quiere obtener y para qué capacidad piensa la planta. Con eso definimos qué equipo de la planta piloto corresponde y cuánta muestra hace falta.
Desde 5 kg se puede armar un lote piloto, según el producto y el proceso. Le indicamos cómo acondicionarla y enviarla.
Un lote piloto se resuelve en 24 horas. Se registran las condiciones de trabajo, la evolución del secado y el comportamiento del producto.
Informe con las condiciones y las curvas de secado, la muestra del polvo obtenido, los análisis de laboratorio que correspondan y el video del ensayo.
Un secador se dimensiona con la temperatura que el producto tolera, la humedad final que se puede alcanzar y el tipo de atomización que le da al polvo la densidad y la granulometría buscadas. Cuando esos tres datos se suponen, el equipo se compra dos veces. Cuando se miden, el escalado es aritmética. Después del ensayo puede estimar su línea con la calculadora.
Desde 5 kg se puede hacer un lote piloto. La cantidad exacta depende del producto y del proceso: un líquido diluido que hay que concentrar antes necesita más volumen que una torta de filtro. Al definir el ensayo le indicamos la cantidad y cómo acondicionar la muestra para el envío.
Un lote piloto se resuelve en 24 horas, también según el producto y el proceso. Lo que suele llevar más tiempo no es el ensayo en sí, sino la logística de la muestra y, cuando corresponde, los análisis de laboratorio posteriores.
Un informe con las condiciones de trabajo y las curvas de secado, la muestra del polvo obtenido, los análisis de control de calidad que correspondan y el registro en video del ensayo. Con esos datos se dimensiona el equipo industrial.
Para escalar con números medidos en lugar de estimados. El ensayo define la temperatura que tolera el producto, la humedad final alcanzable, la densidad aparente y la granulometría del polvo, y si hace falta un coadyuvante. Esos son justamente los datos que, mal supuestos, hacen que un equipo industrial no cumpla.
Con el producto y el resultado que busca definimos el ensayo que corresponde y le indicamos cómo enviar la muestra. Respondemos en menos de 24 horas hábiles.