Aplicación
Leche entera y descremada, suero, permeado, proteínas y postres en polvo. Diseñamos, fabricamos y modernizamos la línea completa de concentración y secado, con terminación sanitaria y consumo de energía medido.
Cámara de secado spray en operación: el concentrado se atomiza y seca en segundos, con terminación sanitaria en todo el contacto con producto.
Cada producto lácteo define una línea distinta: cambia la superficie de evaporación, la temperatura máxima admisible y la forma de atomizar.
Concentración hasta el contenido de sólidos que admite el producto y secado spray con la densidad aparente y la solubilidad que pide el cliente final.
Volumen alto y sólidos bajos: el evaporador define el costo de la línea. Se contempla la cristalización de lactosa cuando el producto lo requiere.
Productos sensibles a la temperatura: se trabaja con tiempos de residencia cortos y control fino del aire de entrada y de salida.
Evaporación previa, cristalización y secado, con el manejo de polvo fino y la recuperación correspondiente.
Productos de alto contenido de azúcares, pegajosos en caliente: la cámara, el enfriamiento y el barrido se diseñan para eso.
Concentración de corrientes diluidas para reducir volumen, recuperar sólidos y bajar el costo del tratamiento.
Estandarización, tratamiento térmico y precalentamiento del producto antes de entrar al evaporador.
Se retira la mayor parte del agua con el menor consumo de energía: una, dos o tres etapas, con recompresión térmica del vapor (TVR) según la energía disponible en planta.
El concentrado se atomiza por disco o por boquilla y se seca en segundos. Aquí se definen humedad final, densidad aparente y granulometría.
Lecho fluidizado, separación en ciclones o filtro de mangas, transporte, enfriamiento y envasado, con la limpieza CIP de la planta.
Evaporar agua dentro del secador spray es la forma más cara de sacarla: hay que calentar aire y descartarlo. En un evaporador de película descendente, en cambio, el vapor que se genera se reutiliza en la etapa siguiente o se recomprime. Por eso, en una planta láctea, cada punto de sólidos que gana el evaporador se traduce en menos consumo y en más producción del secador ya instalado.
Con estos datos se puede hacer una primera propuesta técnica seria. Si faltan, los estimamos juntos o se miden en planta piloto.
Sí. Evaporar un kilogramo de agua en un evaporador falling film de varias etapas, o con recompresión térmica del vapor, consume una fracción de la energía que consume evaporar ese mismo kilogramo dentro del secador spray. Por eso la línea láctea se arma casi siempre evaporador más secador: el evaporador saca la mayor parte del agua y el secador entrega el polvo terminado.
El producto, el caudal de entrada, los sólidos de entrada y de salida, la humedad final buscada en el polvo, la energía disponible en la planta y los requisitos sanitarios. Con eso se define la superficie de evaporación, la capacidad de evaporación del secador y los equipos auxiliares.
Sí, incluso si es de otro fabricante. Hacemos el diagnóstico en planta con balance de masa y energía, y proponemos la repotenciación mecánica, la automatización y el recambio de los componentes que limitan la producción o disparan el consumo.
Sí. Se procesan muestras reales en planta piloto para obtener las curvas de secado y las características del polvo, y con esos datos medidos se escala al equipo industrial.
Con los datos del producto y de la capacidad buscada le respondemos en menos de 24 horas hábiles, con una primera evaluación técnica de la línea que corresponde a su planta.