Un equipo instalado puede recuperar capacidad, calidad de producto y rendimiento térmico sin reemplazar la planta completa. Intervenimos equipos de fabricación propia y de terceros, nacionales o importados.
Muchas plantas de la región trabajan con secadores y evaporadores de veinte, treinta o más años, comprados a fabricantes que ya no dan servicio en el país o que cobran la asistencia en divisas. El equipo sigue siendo mecánicamente sano, pero produce menos de lo que podría, consume de más o entrega un producto fuera de especificación.
En esos casos casi nunca hace falta reemplazar la instalación completa. Con un relevamiento en planta y el balance de masa y energía del proceso real se identifica qué limita la capacidad, dónde se pierde energía y qué conviene intervenir.
A partir de ese diagnóstico definimos el alcance: puede ser una repotenciación mecánica, un cambio de sistema de control, una recuperación térmica o una combinación de las tres, con la inversión escalonada en etapas.
Instalaciones industriales en operación.
Si reconoce alguna de estas situaciones en su planta, un diagnóstico permite saber cuánto se puede recuperar y con qué inversión.
La producción quedó por debajo de lo que necesita la planta, o el equipo no alcanza los valores de diseño originales.
El costo energético por kilogramo de producto creció y el equipo trabaja sin recuperación de calor.
Humedad final irregular, granulometría dispareja, aterronamiento o problemas de rehidratación.
El fabricante original no atiende la región, discontinuó el modelo o cotiza repuestos en divisas con plazos largos.
Cada modernización se arma a medida del equipo y de la planta. Estas son las líneas de trabajo más frecuentes.
Relevamos el equipo en operación, tomamos las condiciones reales de proceso y hacemos el balance de masa y energía. El resultado es un informe con las limitaciones detectadas, las mejoras posibles y el orden conveniente para ejecutarlas.
Modernización tecnológica de calandrias y cámaras existentes, con cálculo estructural y termomecánico para las nuevas condiciones de operación. Incluye internos, sistemas de atomización, distribución de aire, aislaciones y partes de desgaste.
Transición hacia sistemas PLC con control predictivo avanzado, que estabilizan la operación, reducen la variabilidad del producto final y permiten registrar el proceso para trazabilidad y mejora continua.
Auditorías de lazo cerrado orientadas a la reducción del consumo de vapor vivo, y economizadores que aprovechan los gases residuales del propio proceso. En evaporación, evaluación de termocompresión y de efectos adicionales.
Fabricamos las partes en Argentina, bajo estándares de exportación, con la ventaja de no depender de importaciones ni de plazos de un fabricante que no atiende la región.
Probamos su producto en planta piloto y medimos cómo se comporta antes del diseño mecánico final. Menos riesgo para su inversión.
Capacidad metalúrgica propia en Argentina, bajo estándares de exportación. Repuestos y servicio sin importar nada.
Equipos puestos en marcha en Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, México, Colombia, El Salvador, Paraguay y Bolivia.
Respaldo técnico de SEI Contreras, con ingenieros que hablan su idioma y atienden su planta.
Con los datos del equipo y del producto le respondemos en menos de 24 horas hábiles, con una primera evaluación técnica y los pasos que proponemos para el diagnóstico.